3. Actividades para aprender a relacionarnos positivamente:

3.1. RELACIONES DE AMOR Y AFECTO

ACTIVIDAD: Mimo y cuido mi cuerpo y el de mi compañero.

Edad: 2 a 6 años

Objetivos:

– Fomentar la creación de relaciones positivas.

– Adquirir hábitos positivos de relación.

– Mostrar afecto y cuidado a los demás

Descripción de la actividad:

Partiendo de diferentes imágenes en las que aparecen personas mostrándose afecto y cariño Lámina nº27(abrazándose, besándose, jugando…) la persona educadora anima a que comenten las diferentes situaciones y explicando lo importante que es mostrar cariño a los demás.

A continuación, se forman parejas que compartirán la misma colchoneta o esterilla donde se realizará la relajación ya sea sentados o de pié.

La persona educadora irá guiando la relajación favoreciendo el contacto entre los compañeros de una forma positiva, respetuosa y con afecto. Por ejemplo. Cerramos los ojos e intentamos tocar la cara del compañero, el cuello, tórax, abdomen, cintura, piernas…

Los niños y niñas han de tener claro que no se puede hacer daño al compañero. Es importante que se cree un ambiente relajado, distendido y de confianza.

Finalmente, y una vez que ha acabado la relajación, los niños y niñas se sientan en círculo y el educador o educadora va realizando preguntas como:

– ¿os habéis sentido bien?

– ¿os gusta que os cuiden?

– ¿os ha gustado acariciar al compañero?

– ¿qué setíais?

– ¿queréis volver a repetirlo?

Material necesario: Lámina nº 27. Reciba las fichas gratuitamente, enviando un correo a la dirección: nurita_mzn@live.com

Observaciones: Podemos animar a que esta misma actividad la hagan con sus padres o con personas de confianza y con las que se sientan a cómodas

 

 

ACTIVIDAD: El espejo de afectuoso.

Edad: 2 a 6 años

Objetivos:

– Mostrar afecto y cuidado a los demás.

– Relacionarse positivamente.

– Fomentar la expresar afecto con nuestro cuerpo.

Descripción de la actividad:

Primero los niños se colocarán de pié en círculo en torno a la educadora quien empezará realizando movimientos que los niños tendrán que imitar. Los gestos en general estarán relacionados con el cuidado y la muestra de afecto a los demás. Ej.: mandar besos, abrazarse, sonreír, mecer a un bebé, acariciar…

A continuación, la persona educadora anima a que se formen parejas y realicen los mismos gestos con su pareja de juego.

Luego, serán los niños y niñas quienes piensen otras formas de expresar afecto.

Para finalizar, los niños y niñas se sientan en círculo con el educador o educadora para comentar la actividad, si les ha gustado, si se lo han pasado bien…

Material necesario: Puede utilizarse música de ambiente

 

 

ACTIVIDAD: Cuento: La tortuguita.

Edad: 2 a 6 años

Objetivos:

– Fomentar el autocontrol

– Identificar la emoción de enfado

Descripción de la actividad:

Consiste en que la educadora represente el cuento de. La tortuguita

Debe dar énfasis en determinados momentos del cuento en los que la tortuga se esconde para reflexionar…

Una vez contado el cuento, el educador o la educadora realiza una asamblea con los niños y niñas e irá preguntando algunas situaciones o preguntando cual era el problema, qué pasó, cómo se solucionó…

Se ha de hacer una moraleja o reflexión final, en este caso se puede hacer referencia a muchas dependiendo el enfoque que se le quiera dar.

Una vez contado el cuento se hará una técnica de relajación para que sepan controlar su emoción. (2ª parte del cuento)

Material necesario: Anexo.

Cuento. La tortuguita.

Érase una vez una tortuga de cuatro años de edad que había comenzado a ir al colegio. Había muchas cosas que le enfadaban y ella se ponía a gritar y patalear. Le molestaba especialmente vestirse sola, desayunar y salir al colegio y siempre protestaba y se enfadaba.

Luego cuando lo pensaba se sentía muy mal por haberse portado así.

La tortuguita solo quería correr, jugar o pintar en su cuaderno de dibujo con sus lápices de colores. Le gustaba hacer las cosas a su forma, y por eso no le gustaba que sus padres le dijeran que debía hacer, a veces en clase se entretenía mucho hablando y no terminaba los trabajos, otras veces, no quería trabajar con los otros niños y si jugaba con ellos y no hacían lo que ella quería se enfadaba y les pegaba. Todos los días pensaba que no quería portarse así, pero siempre se enfadaba por algo y rompía cosas de los demás o se peleaba con ellos. Luego siempre se sentía mal.

Un día cuando volvía a casa muy triste se encontró con una tortuga muy, muy vieja que le dijo que tenía 200 años.

La tortuga le preguntó: “¿Qué te pasa?”.

Y la tortuguita se lo contó.

Entonces la tortuga le dijo: “Voy a contarte un secreto, yo se como puedes conseguir controlar tu mal genio. Cuando se es pequeño es fácil enfadarse y hacer las cosas que haces tú, pero puedes controlarte, ¿No comprendes que tú llevas sobre ti la respuesta a tus problemas?”

La tortuguita no sabía de qué le hablaba.

Entonces, la tortuga le dijo: “¡Sí, en tu caparazón! Para eso tienes una coraza. Puedes esconderte en el interior de tu concha, dispondrás de un tiempo de reposo y pensarás qué es lo que debes hacer. Así que la próxima vez que te enfades mucho, métete en enseguida en tú caparazón, y piensa qué debes hacer en vez de pegar, gritar o tirarte al suelo”.

Al día siguiente cuando una compañera se rió de su dibujo y vio que iba a perder el control, recordó lo que le había dicho la tortuga vieja. Encogió sus brazos, piernas y cabeza y los apretó contra su cuerpo y permaneció quieta hasta que supo que debía hacer: tenía que decirle a su compañera sin alterarse: “yo creo que mi dibujo no está tan mal”. Cuando salió de su concha y contestó a su compañera, vio como su maestra le miraba sonriente y le decía que estaba orgullosa de ella.

Cuando llegó a casa su mama le pidió que colgara su abrigo en la percha, se empezó a enfadar porque quería jugar pero recordó lo que debía hacer y lo hizo, encogió sus brazos, piernas y cabeza y los apretó contra su cuerpo, luego le dijo: “sí mama ahora mismo,” su mama se puso muy contenta y le preparó su bocadillo favorito que se comió mientras jugaba. Tortuguita siguió aplicando la técnica y su comportamiento cambió, ella era mucho más feliz porque sabía controlarse y todos le admiraban y se preguntaban maravillados cuál sería su secreto mágico.

 

 

ACTIVIDAD: Visita a un vivero.

Edad: 3 a 6 años

Objetivos

– Fomentar el desarrollo de la empatía con el cuidado de las plantas.

– Adquirir la responsabilidad del cuidado de la planta.

– Expresar cariño y cuidado.

Descripción de la actividad:

Una vez recibidas todas las autorizaciones haremos una visita a un vivero, dónde les enseñarán cómo se planta, la gran variedad de plantas y les explicarán los cuidados necesarios para las plantas y las consecuencias que conlleva el no cuidarlas.

Se les animarán a que las huelan, las toquen, digan los colores… en resumen, que vean lo bonitas que son las plantas.

Al día siguiente la educadora o el educador recordará lo que se hizo en la excursión y repartirá a  cada niño una semilla que posteriormente plantaremos tal y como aprendieran en la visita el vivero y con la ayuda de un adulto.

Una vez plantada, se deben recordar los cuidados que necesita la planta y se establecerán unos días para el riego y cuidado (acariciarlas, olerlas, cantar, observarlas…, además de unas normas de respeto como: no arrancar hojas, regarla cuando corresponde…

La tendremos un tiempo en el aula para que lo niños vayan viendo cómo crece y los cuidados que necesita y finamente se las llevarán a casa

Material necesario: Una semilla, tierra y tiestos

3.2. LA DIVERSIDAD FAMILIAR

ACTIVIDAD: ¿Con quién vivimos?

Edad: 2 a 6 años

Objetivos:

– Reconocer a los miembros de la familia con los que convive.

– Hablar a cerca de la propia familia.

– Conocer la existencia de diferentes tipos de familias.

Descripción de la actividad:

En primer lugar, la educadora introduce el tema, preguntando a los niños sobre su familia, cuentos hermanos tienen, con quién viven, si es muy grande o no… para llegar a la conclusión de que todas esas personas forman nuestra familia.

A continuación, explica que hay muchos tipos de familia y que cada niñ@ vive con una familia diferente. Además ha de hacer hincapié en que todas las familias quieren muchísimo a sus hijos e hijas.

Seguidamente anima a que cada niñ@ dibuje a la familia con la que conviven, identificando a cada persona que dibuja y finalmente muestra el dibujo de su familia a los demás explicando de quién se tratan.

Además la educadora puede haciendo preguntas, como:
– ¿te gusta estar con tu mamá/papá/abuel@ /ti@…?

– ¿te gusta hacer excursiones con ellos?

– ¿te lo pasas bien junto a ellos?

– ¿juegas con tus hermanos/primos/tíos…?

– ¿qué es lo que más te gusta hacer con tu familia?

Material necesario: Folios y pinturas de colores.

Observaciones: Esta actividad permite conocer de forma general el tipo de relaciones que existe entre los niñ@s con sus familias, además de identificar relaciones negativas.

Utilizar las denominaciones apropiadas para hacer referencia a las relaciones de padre, hermano o hermana, madre…

 

 

ACTIVIDAD: Nuestra familia

Edad: 2 a 6 años

Objetivos:

Identificar a los miembros de la familia.

Reconocer a la familia.

– Verbalizar el parentesco de cada persona.

Descripción de la actividad:

Para la realización de esta actividad previamente se tienen que preparar fotos sobre la familia de cada niñ@.

A continuación, la educadora introduce el tema mostrando láminas de diferentes tipos de familias (Lámina nº38,39,40 y 41) y preguntando a los niños sobre su familia, cuentos hermanos tienen, con quién viven, si la ve a menudo, si es muy grande o no… para llegar a la conclusión de que todas esas personas forman nuestra familia.

Seguidamente, explica que hay muchos tipos de familia y que cada niñ@ vive con una familia diferente. Además ha de hacer hincapié en que todas las familias quieren muchísimo a sus hijos e hijas. (Utilizar de apoyo Lámina nº38,39,40 y 41)

Seguidamente, entrega las fotos y anima a que cada niñ@ muestre a su familia y explique quien es cada miembro.

Si todas las familias que se muestran están dentro de lo común, la educadora puede mostrar fotos o imágenes de familias diversas con dos mamás o dos papás con dos papás y dos mamás y viceversa…

Material necesario:

Recopilación de fotos de cada niñ@.

Imágenes, láminas de familias diversas.

Lámina nº38, 39,40 y 41. La diversidad de las familias. Reciba las fichas gratuitamente, enviando un correo a la dirección: nurita_mzn@live.com

Observaciones: La persona educadora, debe mostrar en todo momento una actitud positiva ante todas las familias que se muestren. en caso de que exista una familia fuera de lo común se tiene que hacer hincapié en que las familias son diferentes pero todas son buenas y aceptables y lo más importante, que quieren mucho a su hij@. Utilizar las denominaciones apropiadas para hacer referencia a las relaciones de padre, hermano o hermana, madre…

 

 

ACTIVIDAD: Cuento. Una familia diferente.

Edad: 2 a 6 años

Objetivos:

Saber de la existencia de diferentes tipos de familia.

– Normalizar el tema de la diversidad familiar.

– Fomentar el respeto hacia la diversidad familiar.

Descripción de la actividad:

La actividad consiste en que la educadora explique el cuento: “Una familia diferente” a los niños y niñas de forma natural y positiva.

Se puede hacer una introducción al tema, hablando sobre la diversidad familiar o se puede leer directamente el cuento y recoger los comentarios o impresiones de los niños y niñas.

Una vez contado el cuento, la educadora comentará con los niños y niñas  el cuento, hablarán respetando el turno.

Material necesario: Anexo nº Cuento: Una familia diferente.

Observaciones: La persona educadora, debe mostrar en todo momento una actitud positiva ante el contenido del cuento y el desenlace.

Utilizar las denominaciones apropiadas para hacer referencia a las relaciones de padre, hermano o hermana, madre…

Una familia diferente.

Aquella mañana había amanecido con otra luz. Después de varios días grises y lluviosos el sol invitaba a salir, a sentir el viento en la cara, a mirar el mundo con otros ojos.

Así que el pequeño Sebastián y su padre decidieron ir a dar un paseo fuera de la ciudad, buscar un lugar amplio y verde en el que jugar.

El papá, conduciendo, y Sebastián, con su balón sobre las rodillas, iban con la mirada atenta a la carretera.

De pronto, sin saber por qué, Sebastián recordó un comentario que había escuchado el día anterior y que no acababa de entender. Así que trató de aclarar aquello con su padre.

–Papá, ¿qué significa “una familia diferente”?

–¿Una “familia diferente”? Mm… pues, no sé, puedes ser muchas cosas. Para nosotros, por ejemplo, una familia en la que el padre es chino, la madre es africana y los hijos tienen rasgos del padre y otros de

la madre.

–¿Y cómo es esa familia?

Como cualquier otra. Digamos que es una buena familia. Se quieren mucho, a veces tienen sus problemas, pero siempre tratan de ayudarse… y pongamos que en esa familia a todos les encanta ir juntos al cine a ver películas de aventuras.

Una familia diferente Sebastián se quedó un momento pensando, recordando el comentario de aquella persona mayor en el mercado, bastante cotilla, por cierto:

“Ya ves, ésos son una familia diferente…”

Cuando el pequeño coche rojo en el que iban, acabó de adelantar a un camión, el pequeño insistió:

–¿Y cómo sería otra “familia diferente”?

–A ver, una en la que hay dos mamás con una hija. Son una buena familia, se quieren mucho, a veces pueden tener su problemas pero siempre tratan de ayudarse… y a las tres les gusta mucho ir al campo y hacer caminatas con gente amiga hasta que ya casi se pone el sol.

–¿Y otra “familia diferente”?

–Veamos… Una con dos papás y tres hijos. Son una buena familia, se quieren mucho, a veces tienen sus problemas pero siempre tratan de ayudarse… y, por ejemplo, se lo pasan en grande cada vez que van a la playa, a casa de los abuelos Rosa y José.

–Otra –pidió Sebastián.

–Bueno, una en la que el padre y la madre creen en Dios, pero cada uno cree que ese dios es de una manera distinta.

–¿Y los hijos?

Una familia diferente. Pues algo curioso… ¡Los hijos ni siquiera están muy convencidos de que exista ese dios todopoderoso! Por supuesto, pese a esas diferencias, son una buena familia, se quieren mucho, a veces tienen sus problemas pero siempre tratan de ayudarse… y a todos les gusta ir cada fin de semana al parque del barrio donde coinciden con algunos vecinos.

–Otra, Papá –dijo Sebastián con una sonrisa–. Otra “familia diferente”.

–En ésta hay una mamá y una hija. Pero la mamá de pequeña había sido un niño, ¿sabes? Un niño que de mayor no quiso ser hombre, quiso ser mujer. Y después de convertirse en mujer, decidió ser mamá.

Son una buena familia, ellas se quieren mucho, a veces tiene su s problemas pero siempre tratan de ayudarse… y a las dos les fascina ir a la heladería de Don Domingo a tomar juntas unos helados de fresa y chocolate.

Y así siguieron durante el resto del camino, como si se tratase de un juego. Uno preguntando, el otro respondiendo, iban descubriendo que aquello podía no tener fin. Cada vez encontraban más y más “familias diferentes”.

De pronto, Sebastián se quedó callado durante unos segundos. El coche, que ya era una manchita roja en medio de una gran pradera, subía por un viejo camino sin asfaltar. El niño miraba silencioso cómo

Una familia diferente los pájaros volaban de una ramas a otras mientras sonaba de fondo el

crushcrumcum de los neumáticos mordisqueando la tierra.

–Y dime, Papá, –soltó por fin– ¿nosotros también somos una “familia diferente”?

–Mm… claro, ¿por qué no? Me imagino que todas las familias tenemos algo que nos diferencia de las demás. Aunque creo que lo más importante es eso que nos hace ser familia, y no tanto aquello que nos hace ser diferentes, ¿no te parece?

Unos instantes más tarde, el coche se detiene. El sitio se parece bastante a lo que habían estado buscando. Inmediatamente, Sebastián y su papá corren, gritan, se divierten juntos. El balón ya rueda feliz sobre la hierba húmeda.

No muy lejos de allí, otras familias diferentes encuentran la misma alegría. La misma risa bajo el mismo cielo.

 

 

ACTIVIDAD: Queremos a nuestra familia todos los días

Edad: 3 a 6 años

Objetivos:

– Reconocer situaciones en las que se muestra cariño y afecto.

– Fomentar la adquisición del hábito de mostrar afecto diariamente.

– Valorar a la familia.

Descripción de la actividad:

La persona educadora introduce el tema hablando de las familias, sobre cuanto nos quieren y nos cuidan, además anima a los niños a través de preguntas a que hablen de su familia y las diferentes situaciones en las que se muestran afecto.

– ¿os quieren vuestros padres/madres/tutores…?

– ¿Cuánto?

– ¿cómo lo sabéis?

– ¿qué cosas os gusta que os hagan vuestros padres/madres/tutores…?

– ¿os dan abrazos?

– ¿os cuidan?

– ¿os regalan cosas y juguetes?

– ¿qué cosas hacen para mostraros afecto?

– …

También se pueden comentar situaciones cotidianas y sencillas en las que también se muestra afecto y cariño entre los miembros de la familia, como:

– Dando un beso antes de ir a dormir.

– Saludando al regreso de un viaje.

– Felicitando por un cumpleaños.

– Pidiendo disculpas por haber empujado a alguien…

3.3. NOS RELACIONAMOS CON LA IGUALDAD. 

 

ACTIVIDAD: Nos repartimos las tareas de casa

Edad: 3 a 6 años

Objetivos:

Reconocer y valorar el trabajo doméstico.

– Ayudar a aumentar la participación en las tareas de casa.

– Favorecer el desarrollo de la empatía.

Descripción de la actividad:

Iniciar un diálogo, comentando quién realiza las tareas de la casa: ¿Cuáles son las tareas de casa?,¿Quién lava nuestra ropa?, ¿quién riega las plantas?, ¿quién hace la comida?… (Se puede dramatizar distintas tareas domésticas en las que pueden colaborar los niños y las niñas de la clase: poner la mesa, regar las plantas…)

Una vez que se haya comentado en general las tareas de casa y quién las realiza, les preguntamos lo que hacen ellos y lo que pueden hacer.

¿qué podemos hacer?…

Es importante que se llegue a la conclusión de que hay muchas tareas en casa y es necesario que los niños y niñas también ayuden en casa.

Además se les animará a que digan lo que van hacer a partir de ahora para ayudar en las tareas de casa, se apuntará en una tarjeta.

Material necesario: Tarjetas, lápiz

Observaciones: Las tareas de casa que se les asigne tienen que ser realistas y coherentes a su edad y desarrollo.

 

 

ACTIVIDAD: Poemas.

Edad: 2 a 6 años

Objetivos:

– Entender que todos los trabajos pueden ser realizados indistintamente por personas de uno u otro sexo.

– Trabajar la igualdad de género.

-Ofrecer poemas alternativos, temática igualdad de género.

Descripción de la actividad:

La persona educadora introduce hablando a cerca de hombres y mujeres que realizan las tareas domésticas, o mujeres que trabajan en oficios “considerados” propios del otro sexo y viceversa.

Además anima a que los niños y las niñas comenten sus experiencias en relación al tema.

Finalmente, la persona educadora lee los poemas varias veces y anima a que niños y niñas lo aprendan.

Material necesario:

Anexo 3 . Poema “El Fantasma Antón”

Anexo 4 . Poema “La Dragona Sixta”

Esta es una actividad que se tiene que repetir para que consigan aprender los poemas.

Anexo 3.  Poema El fantasma Antón.

¿Sabéis lo que pasa?

El fantasma Antón

es amo de casa,

¡trabaja un montón!

Limpia, barre, frota,

friega y saca brillo.

No queda una mota

en todo el castillo.

Anexo 4. Poema “La dragona sixta”

La dragona Sixta

juega a la pelota.

Es gran futbolista

y hoy estrena botas.

Con mucha destreza

-llueva o haga sol-

le da de cabeza:

¡siempre mete gol!

ACTIVIDAD: Cuento: Rosa caramelo

Edad: 3 a 6 años

Objetivos:

– Favorecer el desarrollo de la empatía.

– Reconocer la igualdad del sexo femenino.

Descripción de la actividad:

Consiste en que la educadora represente el cuento “Rosa Caramelo”

Debe dar énfasis en determinados momentos del cuento en los que se observa desigualdades de género.

Una vez finalizado el cuento, el educador o la educadora realiza una asamblea con los niños y niñas e irá preguntando algunas situaciones o preguntando cual era el problema, qué pasó, cómo se solucionó…

Comentar entre toda la clase la historia desarrollada.

Material necesario:

Anexo 4. Cuento “Rosa Caramelo”

http://revueltos.wordpress.com/2008/07/28/cuentos-para-la-diversidad/

Observaciones:

Puede encontrar en Internet cuentos animados.

Anexo 4. Cuento “Rosa Caramelo”

Había una vez en el país de los elefantes… una manada en que las elefantas eran suaves como el terciopelo, tenían los ojos grandes y brillantes, y la piel de color rosa caramelo. Todo esto se debía a que, desde el mismo día de su nacimiento, las elefantas sólo comían anémonas y peonias. Y no era que les gustaran estas flores: las anémonas- y todavía peor las peonias- tienen un sabor malísimo. Pero eso sí, dan una piel suave y rosada y unos ojos grandes y brillantes.

Las anémonas y las peonias crecían en un jardincillo vallado. Las elefantitas vivían allí y se pasaban el día jugando entre ellas y comiendo flores. “Pequeñas”, decían sus papás, “tenéis que comeros todas las peonias y no dejar ni sola anémona, o no os haréis tan suaves como vuestras mamás, ni tendréis los ojos grandes y brillantes, y, cuando seáis mayores, ningún guapo elefante querrá casarse con vosotras”.

Para volverse más rosas, las elefantitas llevaban zapatitos color de rosa, cuellos color de rosa y grandes lazos color de rosa en la punta del rabo.

Desde su jardincito vallado, las elefantitas veían a sus hermanos y a sus primos, todos de un hermoso color gris elefante, que jugaban por la sabana, comían hierba verde, se duchaban en el río, se revolcaban en el lodo y hacían la siesta debajo de los árboles.

Sólo Margarita, entre todas las pequeñas elefantas, no se volvía ni un poquito rosa, por más anémonas y peonias que comiera. Esto ponía muy triste a su mamá elefanta y hacía enfadar a papá elefante. “Veamos Margarita”, le decían, “¿Por qué sigues con ese horrible color gris, que sienta tan mal a un elefantita?¿Es que no te esfuerzas? ¿Es que eres una niña rebelde? ¡Mucho cuidado, Margarita, porque si sigues así no llegarás a ser nunca una hermosa elefanta!”

Y Margarita, cada vez más gris, mordisqueaba unas cuantas anémonas y unas pocas peonias para que sus papás estuvieran contentos. Pero pasó el tiempo, y Margarita no se volvió de color de rosa. Su papá y su mamá perdieron poco a poco la esperanza de verla convertida en una elefanta guapa y suave, de ojos grandes y brillantes. Y decidieron dejarla en paz.

Y un buen día, Margarita, feliz, salió del jardincito vallado. Se quitó los zapatitos, el cuello y el lazo color de rosa. Y se fue a jugar sobre la hierba alta, entre los árboles de frutos exquisitos y en los charcos de barro. Las otras elefantitas la miraban desde su jardín. El primer día, aterradas. El segundo día, con desaprobación. El tercer día, perplejas. Y el cuarto día, muertas de envidia. Al quinto día, las elefantitas más valientes empezaron a salir una tras otra del vallado. Y los zapatitos, los cuellos y los bonitos lazos rosas quedaron entre las peonias y las anémonas. Después de haber jugado en la hierba, de haber probado los riquísimos frutos y de haber comido a la sombra de los grandes árboles, ni una sola elefantita quiso volver nunca jamás a llevar zapatitos, ni a comer peonias o anémonas, ni a vivir dentro de un jardín vallado. Y desde aquel entonces, es muy difícil saber viendo jugar a los pequeños elefantes de la manada, cuáles son elefantes y cuáles son elefantas, ¡¡ Se parecen tanto !!

ACTIVIDAD: Las personas trabajan.

Edad: 3 a 6 años

Objetivos:

– Entender que todos los trabajos pueden ser realizados indistintamente por personas de uno u otro sexo.

– Reconocer los oficios.

Descripción de la actividad:

Iniciar un diálogo, comentando las fichas nº 42 y 43, la persona educadora pregunta  de qué oficios se tratan, quien lo realiza un hombre o una mujer… si les parece bien que mujeres y hombres realicen según que oficios…

Así niños y niñas irán comentando y expresando sus experiencias…

Es importante que la persona educadora haga hincapié en que tanto hombres como mujeres pueden trabajar de cualquier oficio y que ambos son aceptados y valorados.

Finamente, y una vez hablado sobre la igualdad de género en relación al oficio, se anima a que niños y niñas piensen y verbalicen el oficio que más le gusta. Pudiendo incluso representarlo en un dibujo.

Material necesario:

Ficha nº 42 y 43 “Las personas trabajan” Reciba las fichas gratuitamente, enviando un correo a la dirección: nurita_mzn@live.com

Observaciones:

Es importante salir de los estereotipos de roles de género

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